Últimamente me llama la atención lo complejo de la vida . Por desgracia me puse a analizar muchas cosas y descubrí la cantidad de variables que se esconden detras de un acto, de una decisión. Lo gracioso es que muchas veces uno puede encontrar , ante la posibilidad de hacer algo o no hacerlo, convicciones firmes tanto para una cosa como para la otra... esto genera la duda que lo mueve a uno a profundizar.
El otro día estaba viendo un espectaculo de Les Luthiers y repesentaban la palabra "dicotomía" poniendose uno de espalda con otro, ambos señalando hacia adelante, obviamente caminos opuestos.
Esta imagen me vino perfecta para explicar lo que me pasa a mí. Lo que más quiero es tambien, y despues de pensarlo, lo que menos quiero. Pero expliquemoslo mejor volviendo a les luthiers, pero agregandole algo a la imagen representada por ellos. Supongamos que cada uno de estos dos hombres se atara, un extremo de la misma soga a la cintura y empezaran a caminar cada uno en la dirección hacia la que apuntaban. En algun momento estas dos personas quedarían estancadas en un lugar.
Esto, precisamente, es lo que busco cuando me ataca esta cuestión de las convicciones contrarias, este tema de querer y no querer que pase algo... Una especie de equilibrio en el que todo quede exactamente como está. Busco ese medio, esa quietud y dejo que me engañe por un rato (hasta que tomo conciencia de mi estado nuevamente).
Creo que ese estado es insostenible y mentiroso, pero busco la manera de permanecer ahí, esta es en definitiva la epoca de los medios, los grises, lo tibio, lo cómodo.
A veces me pregunto como hacer para mover algo pero a la vez dejarlo en su lugar.
Anexo1: Creo que todo es, en si mismo, bastante complejo. Pero tambien creo que yo exploto esa cualidad al maximo lamentablemente.
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